GESTIÓN EMOCIONAL: RABIA VS. AMOR (7/9)

7º FRENO: LA RABIA

Tener objetivos supone correr el riesgo de no conseguirlos. Los comerciales trabajan por objetivos SIEMPRE. El trabajo comercial por excelencia supone cada día un reto y ese reto supone siempre cierto grado de estrés, que bien administrado es beneficioso para nuestra actividad. Si no tuviéramos cierta tensión muscular no podríamos estar erguidos sobre nuestras piernas, sin cierta tensión en nuestras cuerdas vocales, no podríamos emitir ningún sonido. La capacidad de tensionarnos es buena, siempre y cuando sepamos regular dicha emoción como todas las anteriores.

Continúa leyendo GESTIÓN EMOCIONAL: RABIA VS. AMOR (7/9)

GESTIÓN EMOCIONAL: CULPABILIZACIÓN VS. TOLERANCIA (parte 2/9)

2º FRENO: LA CULPABILIZACIÓN

Es fácil culpar a otros de las circunstancias en las que te encuentras: La gente, la empresa, la crisis, la sociedad, mi pareja…

Nos sentimos víctimas, presos de una situación que no deseamos e indefensos ante los mecanismos de solución. “La gente tiene que cambiar”, “el gobierno tiene que…”, “la empresa debe de…”,  “mi pareja me apoyaría si…”

culpa tolerancia

Pensar que los problemas que tengo son por culpa de otros me lleva a experimentar sentimientos de rabia e indefensión que me pueden llevar a la inactividad, es decir a no trabajar, a no poder hacer nada para salir de la situación, ya que no siento que dependa de mí la solución. 

Los grandes triunfadores de la historia de la humanidad han basado sus esfuerzos en lo que depende de ellos mismos. Y es a través de uno mismo como se cambia la Historia. Sólo los que esperan desesperan, y se quedan por el camino.

EMOCIÓN PALANCA: LA TOLERANCIA

“Todos cometemos errores”, “alguna vez no hemos estado a la altura de las circunstancias”, “detrás de buenas intenciones se han cometido muchas injusticias”, “yo me equivoco, los demás también y eso no los convierte en malas personas”

Es más cómodo sentir rabia hacia los demás que hacia nosotros mismos, pero a la larga es peor porque me alarga los periodos de insatisfacción, me hace sentir desconfianza y soledad. El ser humano no ha nacido para estar sólo. Siempre merece la pena probar de nuevo y dar otra oportunidad. Si te caíste y te has levantado, quiere decir que puedes hacerlo, no le tengas miedo entonces a recibir otra decepción.

Lo bueno y lo malo coexiste, si escojo evitar lo malo, impido disfrutar de lo bueno y finalmente me vuelvo a quedar con lo malo ¿no es ridículo?

Los sentimientos de culpabilización pueden superarse si soy capaz de repartir la responsabilidad entre lo que depende de mí, de otros y del puro azar, y a continuación me centro y me obligo a centrarme exclusivamente en lo que depende de mi para aumentar mis posibilidades de éxito.

“Para obtener resultados diferentes debo empezar por hacer cosas diferentes”, “sólo soy responsable de mi”, “en lo que depende de mí ¿qué puedo hacer para conseguir mis objetivos?”

GESTIÓN EMOCIONAL PARA EL CAMBIO PROFESIONAL (parte 1 de 9)

Ante la falta de oportunidades laborales, es posible que te hayan ofrecido trabajos como comisionista, dónde solo la autoconfianza, la capacidad de aprendizaje y tu determinación podrán “ganar la partida” a tu falta de experiencia.

El trabajo comercial de “venta directa” ha sido siempre observado en tiempos de crisis como una solución al desempleo ¿Por qué? Sencillamente porque este tipo de trabajo no tiene paro, no requiere estudios académicos, es compatible con cualquier otra actividad, no hay límite de edad o condición social y, encima, te permite ganar todo el dinero que seas capaz de conseguir a través de tu trabajo.

El trabajo comercial de “venta directa” es similar al estereotipo de “sueño Americano”, está lleno de ejemplos de personas humildes que llegan a crear grandes fortunas o alcanzar un inmenso poder o popularidad, todo gracias a su propio esfuerzo en una tierra que promete “oportunidades”; sin embargo, muchos quedan por el camino, ya que este tipo de sistema de venta exige gran fortaleza mental y capacidad de autosuperación.

1º FRENO: LA CULPA

 En el intento de determinar el por qué te encuentras:

1.- En una profesión distinta a la tuya.

2.- Sin dinero (recuerda que los resultados económicos suelen tardan en llegar debido a la inexperiencia)

Imagen

 Puede que pienses que has terminado “a la deriva” por tu mala cabeza o tu mala suerte.

Algunas personas piensan que están siendo castigadas por algunas actuaciones que han tenido en el pasado y repasan una y otra vez los errores laborales y personales de su vida.

EMOCIÓN PALANCA: LA DETERMINACIÓN

Los sentimientos de culpa pueden superarse tomando una actitud activa en la búsqueda de la solución al problema, planteándonos el “aquí y en adelante” y siendo positivos en la consecución de los pasos a seguir.

Si has llegado hasta aquí, es señal de que éste es el mejor sitio donde puedes estar ahora. Aprovecha la oportunidad que se te brinda. Tu pasado es pasado, el futuro siempre es incierto, el presente es lo único real que tienes y de cómo lo vivas se irá escribiendo el resto de tu historia. Tener la mente en el pasado o en el futuro es “perder la vida”. Hoy es el día más importante de tu vida.

Si de algo me arrepiento del pasado ¿qué otra cosa puedo hacer que perdonarme de una vez? Ningún arrepentimiento cambiará eso. Un principio Jurídico es que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito “¿Qué es aquello tan importante?” “¿No has finalizado los estudios?” “¿Has quebrado en algún proyecto anterior?”, “¿Tuviste algún desequilibrio emocional?” … “¿Cuántas veces te has juzgado por ello?”

No te preguntes por qué estas aquí, sino qué oportunidades te ofrece esta situación y cómo lo piensas aprovechar.

Un gran porcentaje de comerciales, por no decir la mayoría, llegan a esta profesión por casualidad, ya que no existe un camino trazado para llegar hasta aquí, no hay estudios formativos oficiales para ello. Si tú has llegado hasta aquí de casualidad, tan sólo significa que eres maravillosamente normal.

Lo pasado, pasado está. La culpa es un sentimiento estéril si no sirve como motor para el cambio, y si ya he cambiado, ya no necesito ese sentimiento más dentro de mí, ya ha cumplido su función, deséchalo.

“No te pre-ocupes, ocúpate”, “¿qué voy a hacer?”, “¿cuándo lo voy a hacer?”, “¿Qué recursos necesito?” “¿De qué recursos dispongo?”, “¿cuál es el siguiente paso? “Vamos, ¡Manos a la obra!”