UNA VIDA DE PRIORIDADES

¿Qué es más importante en la vida? El amor, el dinero, la salud… suelen ser esas las tres cosas que se desean para las personas que queremos, al menos en las tarjetas de felicitación de las fiestas de Navidad.

Si tuviéramos que poner un orden de preferencia ¿cuál sería?

Para el que ha sufrido la pérdida de su gran amor, la vida ya no tiene ningún sentido, hasta tal punto que muchos prefieren la muerte, se abandonan y pierden el interés por cualquier cosa.

Para el que vive arruinado, desahuciado, o tiene sed de poder…el dinero, da la felicidad.

Para el que está enfermo, sea rico o pobre,  recuperar la salud es lo único que tiene sentido, puesto que sin ella se acaba su vida.

Deseamos más aquello de lo que carecemos en mayor medida. Hasta aquí parece obvio. ¿Y si no tuviéramos, ni salud, ni dinero ni amor?

cumpleaños sin techo

Siempre he creído en la bondad natural de las personas y he justificado, quizás equivocadamente, que todo aquel que se aleja en su comportamiento del camino del amor es por trastornos, enfermedades o compensación de traumas.

No tengo por qué tener razón, sé que hay muchas teorías a favor y en contra de este argumento que abarcan desde la filosofía hasta la neurociencia, pero me gusta que mi mundo se explique de esta forma, me hace más feliz.

Cuando fuimos bebés, a todos les parecimos hermosos (con virtudes) y buenos ¿qué nos sucedió después?

–          ¿Qué orden de prioridades te llevó al camino en el que te encuentras hoy?

–          ¿Qué orden de prioridades nos ha llevado como Nación al lugar donde nos encontramos hoy?

–          ¿Qué orden de prioridades estamos dispuestos a tener para devolvernos la felicidad perdida?

Cuídate y sé flexible en tus prioridades para que puedas adaptarte a los diferentes vientos cuando soplan fuerte como ahora.

–          No seas orgulloso si tienes hambre. Busca quien te proporcione lo que necesitas.

–          No atentes contra tu salud si tienes dificultades, pues necesitarás de tu propia fuerza más que nunca.

–          No atentes contra las personas que te rodean, cuida tus afectos porque el amor verdadero e incondicional es la energía más poderosa del universo, aquella que puede hacerte llegar donde nadie imagina.