NO SOMOS LOS DE ANTES

Conferencia de amigos, de profesionales, de inquietos, de temerosos pero aun así de buscadores de soluciones para abrirse paso en un momento laboral como el actual.

Esa fue la conferencia a la que asistí el viernes, en los días de celebración de Marzo Mujer en Rivas Vaciamadrid, una conferencia a la que asistían hombres y mujeres, algunos con sus bebés, mayores y jóvenes, unidos por la necesidad de plantearnos un cambio, un movimiento, una salida y con un activo muy importante como única arma, nuestro talento.

Agustina Gómez, colega y compañera de la Asociación ON, fue la encargada de hacernos reflexionar sobre las diferencias entre autoempleo y emprendimiento. ¡Curiosa diferencia!

pensar

Continúa leyendo NO SOMOS LOS DE ANTES

Anuncios

¿EXISTE UN ABURRIMIENTO POSITIVO?

¿Hacia dónde va el aire? Recuerdo cuando chupaba mi dedo y lo ponía al viento para ver cuál era la dirección que seguía. ¿Para qué?, no sé, pero lo hacía. Debe ser que tenía tiempo para fijarme en cosas así, cuando filosofeaba con los amigos, cuando disfrutaba del placer de jugar despreocupadamente y nos reíamos de nada, nos hacía gracia sólo cruzarnos la vista.

Continúa leyendo ¿EXISTE UN ABURRIMIENTO POSITIVO?

¿POR QUÉ TE CONFORMAS? ATRÉVETE A CAMBIAR

“Si haces lo que siempre has hecho, nunca llegarás más allá de donde siempre has llegado”

Nunca cambiará tu vida si no cambias algo que haces a diario

Nos resistimos a cambiar porque hacerlo nos supone:

– Un esfuerzo extra
– Una posibilidad de fracaso
– Un factor disparador de ansiedad ante lo nuevo.

Cuando los cambios son pequeños y paulatinos, la resistencia a ellos es menor. Los cambios más drásticos suelen responder a situaciones muy concretas:

– Tocas fondo y te das cuenta de que o cambias o te juegas lo que más te importa en la vida
– La ilusión por alcanzar una meta es mayor que el esfuerzo que suponen hacer dichos cambios

Existen, innumerables beneficios que justifican hacer el esfuerzo de cambiar tus hábitos, cuanto más presente los tengas, más fuerza de voluntad tendrás para mantenerte constante:

Trata de colocar en un lugar visible las consecuencias positivas del esfuerzo que estas realizando, puedes utilizar imágenes, frases, músicas, recompensas, etc., que te lo recuerden.

Por ejemplo: “Gestionar mi tiempo en la agenda cada día, me sirve para:

Tener más probabilidades de éxito en la consecución de mi objetivo “X”
Llevar una vida más organizada y saludable
Ocupar tiempo diario en aquellas cosas que considero importantes para ser más feliz
No dilatar o retrasar más aquello que es necesario hacer aunque no sea agradable de realizar, etc.

Recuerda que tus nuevos hábitos han de responder a una estrategia previamente planificada, que responda a la consecución de un objetivo que mejore tu estado actual.

La energía y la alegría de lograr tus objetivos será siempre un compañero más amable en ese proceso, que la prohibición, la visualización de las consecuencias negativas o las autoregañinas en momentos de flaqueza.

No trates de hacer demasiados cambios a la vez, tampoco es necesario querer cambiarlo todo, un pequeño gesto diario, puede suponer un antes y un después en tu vida, por el tremendo efecto que produzca en ella.

¿Te atreves a cambiar?

¿CÓMO VAN TUS COMPROMISOS DEL 1 DE ENERO DE 2013? Renueva la confianza perdida.

“Soy tu compañía constante. Soy tu mejor ayudante o tu más pesada carga. Te impulsaré hacia adelante o te arrastraré al fracaso. Estoy a tus órdenes por completo. Puedes dejarme sin problema la mitad de lo que haces y lo haré, rápida y correctamente.

Soy fácil de manejar, sólo debes ser firme. Dime exactamente cómo hacer algo y con pocas lecciones lo haré automáticamente.

Soy el que sirve a los grandes hombres. Así también, a quienes son grandes, yo los he hecho grandes. A los que son un fracaso, yo los he hecho fracasar.

No soy una máquina, aún cuando trabajo con la precisión de una máquina con la inteligencia de un hombre. Puedes usarme para ganar o puedes usarme para la ruina; para mí, es lo mismo.

Tómame, entréname, sé firme conmigo y pondré el mundo a tus pies. Sé flexible conmigo y te destruiré.

¿Quién soy?

…Soy tu hábito” (anónimo)

Muchos teníamos hábitos que lamentablemente y por imposición hemos perdido, como por ejemplo todos los asociados al trabajo, otros llegan por cuestiones vitales, como por ejemplo cuando los hijos se van de casa, otros son amargas despedidas como la ruptura de la pareja. Sin esos hábitos andamos como perdidos, malgastamos nuestro tiempo, nos aburrimos, llevamos una vida menos ordenada. Otras veces hemos adquirido malos hábitos que simplemente queremos cambiar.

Sé que te has dado cuenta. Normalmente reflexionamos sobre el año que termina y crece en nosotros la esperanza de un año mejor gracias a ciertos cambios que pensamos introducir a partir del 1 de enero, día que comenzamos a escribir lo que nos sucederá en el nuevo año.

“Cuando empiece el año voy a: dejar de fumar, limpiar la cocina, empezar a hacer dieta o ejercicio, aprender inglés. ..” ¿ALGUNAS DE ESAS COSAS TE HACÍAN ILUSIÓN, O LAS VIVÍAS COMO OBLIGACIONES?

Si tu objetivo de cambio es tener una vida mejor, ¿qué te hizo suponer que cargarlas de obligaciones te haría sentir más feliz? Seguro que no sientes falta de voluntad para hacer aquello que te gusta, y además eres capaz de encontrarle un rato. Por ejemplo: llamar a tu novio/a todos los días por el simple hecho de oír su voz.

¿Cuál es el efecto de no haber cumplido con tus compromisos? Vergüenza, debilidad, apatía, falta de confianza en ti mismo.

A veces el problema es que queremos pasar de tener ausencia de hábitos saludables a hacerlos todos a la vez. ¡Uff!, me canso sólo de decirlo. Si fracasamos en la consecución de alguno, algo que probablemente sucederá, como un efecto dominó, nos tirará por tierra la confianza en cambiar otros y abandonaremos.

Parece fácil proponerse algo y hacerlo, pero no lo es, requiere cambiar hábitos.

El hábito en psicología es el comportamiento repetido de una persona regularmente.

Esa regularidad permite facilitar la respuesta deseada ya que surge de nuestro cerebro como un automatismo, algo a lo que apenas hay que prestarle atención.

Un estudio británico llevado a cabo en el University College de Londres ha demostrado que hacen falta 66 días para que se cree un hábito y pueda mantenerse durante años.

Otros autores dicen que es suficiente con bombardear al cerebro con una acción nueva y repetida a lo largo de 21 días seguidos.

En cualquier caso, pensar a corto plazo siempre motiva, porque nos parece que la meta es más fácil de alcanzar. Por ello, yo siempre he escogido la última teoría, si puedo ser capaz de aguantar 21 días seguidos, seguramente 66 también.

Sea como fuere, cambiar un hábito es costoso, y no se consigue de la noche a la mañana, hay que tener muy claro qué es lo que se quiere cambiar, por qué otra conducta vas a sustituirlo y mantenerte constante.

Podríamos hablar del cambio de muchísimos hábitos, especialmente los referidos a la gestión del tiempo, el ejercicio físico e incluso el cambio de alimentación. Mi consejo es que cambies aquello que sea más fácil y que mayor repercusión tenga en tu bienestar. ¿Qué tal fijar 15 minutos, de 20 a 20:15 para jugar con tus hijos a algo?

  1. Formúlalo SIEMPRE EN POSITIVO: “¿Qué quiero conseguir?” (que la meta sea ilusionante). Ej: Pasar algo de tiempo de calidad con mis hijos haciendo algo divertido.
  2. Define la NUEVA CONDUCTA: “¿Qué voy a hacer?” Cada día elegiré un juego: cartas, parchís, disfraces, etc. que desarrollaremos durante 15 minutos. Lo tendré pensado desde la noche anterior.
  3. Ponle FECHA Y HORA: “¿Cuándo lo voy a hacer?”. De 20 a 20:15 los días de diario, justo antes de la ducha. El sábado y el domingo después de desayunar. Así como qué materiales o personas necesitas para llevarlo a cabo en fecha y hora.
  4. RECUÉRDALO. “¿Cómo lo voy a recordar para que no se me olvide?” (por escrito en la agenda, con una alarma en el móvil, comprimiéndome con mis hijos para que ellos me lo pidan, sorpresa”)
  5. REPITELO día tras día. Te sorprenderá TODO lo que serás capaz de conseguir con un poco de voluntad.

Haz un sólo cambio de hábito cada vez, COMENZANDO POR COSAS SENCILLAS, es lo más recomendado, cuando lo consigas te sentirás tan seguro de ti mismo que te verás capaz de cambiar muchas más cosas ¿Por cuál vas a empezar?

¡Hoy es tan buen día para empezar como el uno de enero! Ánimo. Si lo dejas para mañana, seguramente no empieces. ¡No digas que no te lo he avisado!

EL FIN DE UN MUNDO Y EL COMIENZO DE OTRO

Estábamos tan protegidos al calor de nuestras costumbres,… teníamos pan, trabajo, educación, un techo y atención sanitaria. Todo aquello que comprábamos, duplicaba su valor al poco tiempo, todos podíamos ser lo que quisiéramos ser en un mundo de oportunidades.

¡Y va, y se acaba el mundo que conocíamos! ¿Y ahora qué?

Muchos necesitaremos unos cuantos empujones para reaccionar. Yo confío en que la naturaleza es sabia y sabrá instintivamente devolver el orden a las cosas; eso sí, el cambio nos costará a todos un esfuerzo, pero volveremos a ser grandes y fuertes, seremos testigos de más cambios, y seremos entonces nosotros los que después de aprender la lección diremos a las siguientes generaciones: “¡Sé que estás cansado, sé que no tienes fuerzas, pero levántate y anda!”

Feliz fin de este mundo, …nace un milagro, ¡¡ya lo veréis!!

TE ECHO DE MENOS

Echo de menos tu esencia, la belleza de tus gestos, tu talento, tus obras, tu contacto, tus palabras.

Echo de menos enseñarte mis avances, contarte mis cosas, pedirte consejo.

Echo de menos lo que antes echaba de más: tus cosas por medio, tus llamadas de atención.

¿Desapareciste? No, eso nunca.

Estas presente en mis recuerdos, en mis oraciones, en mi desarrollo, en mis obras, en tu legado.

Estas presente porque nunca mi vida hubiese podido ser igual, porque la historia no hubiese sido la misma sin tu presencia.

Estas presente porque te invoco cuando tengo miedo, cuando tengo deseos, cuando quiero recordarte.

Porque el camino de las lágrimas me ha enseñado a:

Ser más fuerte, ahora sé que podemos aguantar mucho más de lo que creemos.

Ser más sabio, ahora que sé que las cosas no duelen y no se ven igual con el paso del tiempo.

Ser más agradecido, ahora sé que lo más importante no es lo que se queda aquí cuando te hayas ido, sino lo que te llevas de lo vivido.

Ser más consciente, todo lo que pasa en cada minuto de mi tiempo es mi vida, estoy vivo y eso hay que sentirlo y celebrarlo. Nada hay más importante que el momento presente.

Ser más empático y respetuoso. A todos nos duele lo nuestro, la pérdida es dolorosa para todos y todos necesitamos apoyo y consuelo en esos momentos.

Ser más feliz. Porque siento el valor de la influencia de los que están, de los que se han ido y de los que aún no conozco y a los que estoy deseando conocer.

Las Navidades son fiestas para celebrar con amigos y familia, para sorprender, para acordarnos de los que ya no están, para renovar la esperanza de un mejor año, para reunirnos de nuevo y desearnos buenas cosas, para sensibilizarnos con aquellos que no tienen la misma suerte que nosotros.

El nacimiento de un nuevo ser, es siempre motivo de esperanza, la esperanza de que una nueva vida lo cambie todo, y así es… felicidades a todos los que saben encontrar lo hermoso de lo aparentemente estéril como el sufrimiento, el dolor, la muerte. Enhorabuena a los que tienen a alguien que echar de menos, porque han tenido la fortuna de disfrutarlo alguna vez .

El amor es la más hermosa de las emociones y la más fuerte de las energías, y como tal, no se crea ni se destruye, se transforma.

Te invito a ser un transformador de energía, y que seas capaz de recoger cualquier tipo de energía y convertirla en algo que merezca ser vivido y recordado por ti y por los demás.

Como antesala de las fiestas, os enseño el árbol de los buenos deseos que construí ayer para una persona muy querida que necesita suerte.

IMG-20121205-WA0003

Me da mucha alegría visitar mis estadísticas y saber que me estáis leyendo. Un beso a todos mis seguidores y gracias, una vez más, por acompañarme una semana más.

“¿DÓNDE ESTAN LAS OPORTUNIDADES QUE YO NO LAS VEO?”

El otro día me invitaron a cenar dos matrimonios con empresas grandes e importantes en su localidad, Castellón, que comentaban con cariño sus comienzos. Ambos amigos, emprendieron juntos sus proyectos, han compartido amistad todos estos años, y viven con orgullo e ilusión cualquier éxito de la empresa del otro.

Me sorprendieron varias cosas:

1. No pararon de ver oportunidades de negocio a cada paso que dábamos.
2. Rápidamente calculaban el coste y las ganancias de aquello que parecía un buen negocio.
3. Hablaban con normalidad de negocios donde no eran expertos, pero sabían cuáles eran los pasos a dar para llegar a serlo. Lo veían hecho.
4. Se divertían haciéndolo, era algo así como un juego.
5. Contaban con el apoyo de la familia. Sus parejas aceptaban y apoyaban sus vidas empresariales. Tenían a sus hij@s estudiantes participando de su negocio actual en periodos vacacionales, integrándolos como alguien más de la plantilla, comenzando por los puestos menos cualificados.

Muchos os preguntaréis: “¿Dónde están las oportunidades que yo no las veo?”

Continúa leyendo “¿DÓNDE ESTAN LAS OPORTUNIDADES QUE YO NO LAS VEO?”