¿POR QUÉ TE CONFORMAS? ATRÉVETE A CAMBIAR

“Si haces lo que siempre has hecho, nunca llegarás más allá de donde siempre has llegado”

Nunca cambiará tu vida si no cambias algo que haces a diario

Nos resistimos a cambiar porque hacerlo nos supone:

– Un esfuerzo extra
– Una posibilidad de fracaso
– Un factor disparador de ansiedad ante lo nuevo.

Cuando los cambios son pequeños y paulatinos, la resistencia a ellos es menor. Los cambios más drásticos suelen responder a situaciones muy concretas:

– Tocas fondo y te das cuenta de que o cambias o te juegas lo que más te importa en la vida
– La ilusión por alcanzar una meta es mayor que el esfuerzo que suponen hacer dichos cambios

Existen, innumerables beneficios que justifican hacer el esfuerzo de cambiar tus hábitos, cuanto más presente los tengas, más fuerza de voluntad tendrás para mantenerte constante:

Trata de colocar en un lugar visible las consecuencias positivas del esfuerzo que estas realizando, puedes utilizar imágenes, frases, músicas, recompensas, etc., que te lo recuerden.

Por ejemplo: “Gestionar mi tiempo en la agenda cada día, me sirve para:

Tener más probabilidades de éxito en la consecución de mi objetivo “X”
Llevar una vida más organizada y saludable
Ocupar tiempo diario en aquellas cosas que considero importantes para ser más feliz
No dilatar o retrasar más aquello que es necesario hacer aunque no sea agradable de realizar, etc.

Recuerda que tus nuevos hábitos han de responder a una estrategia previamente planificada, que responda a la consecución de un objetivo que mejore tu estado actual.

La energía y la alegría de lograr tus objetivos será siempre un compañero más amable en ese proceso, que la prohibición, la visualización de las consecuencias negativas o las autoregañinas en momentos de flaqueza.

No trates de hacer demasiados cambios a la vez, tampoco es necesario querer cambiarlo todo, un pequeño gesto diario, puede suponer un antes y un después en tu vida, por el tremendo efecto que produzca en ella.

¿Te atreves a cambiar?

¿Y SI TU DEBILIDAD FUERA TU OPORTUNIDAD?

obstáculo
A menudo, nos lamentamos de todo aquello que nos impide conseguir nuestros objetivos: soy demasiado pequeño,  no tengo fuerzas, me falta conocimiento, … y nos sentimos vulnerables, fatigados, luchamos con todas nuestras fuerzas pero no conseguimos avanzar un palmo.

Entonces lloramos desconsoladamente o gritamos frustrados por la impotencia.

Nos encabezonamos, pensamos que sólo hay un camino entre nosotros y nuestros objetivos.

Para quieto, toma distancia y pregúntate:

¿A dónde quieres ir?

¿Para qué te sirve llegar hasta allí?

¿Qué otras opciones existen para conseguir lo que deseas? ¿alguna más? ¿otra más? ¿más?

¿Cuáles son tus características?

¿Cuáles de ellas suponen una fortaleza frente al obstáculo?

¿En cuál de las opciones descritas anteriormente está presente tu fortaleza?

Imagina que ya lo has conseguido ¿qué pasos diste hasta llegar hasta allí?

¿Cuál va a ser el primer paso a dar?

¿Cuándo , dónde y cómo lo vas a dar?

¿Cómo sabrás que has conseguido lo que te proponías? ¿qué veré, oiré, haré, sentiré, una vez alcanzado mi objetivo?

Respira el triunfo, visualízalo, que tu cerebro tenga experiencia de él y te ayude a alcanzarlo. Con esa confianza y basándote en tus fortalezas, LO CONSEGUIRÁS.

Si necesitas compañía en el proceso, acude a mí, soy tu coach.

ESTOY TAN CANSADO…PERO SI TU ME DICES VEN, LO DEJO TODO.

¿Cómo levantarse cada mañana cuando el día parece tener 1000 horas, y a mí me sobran las 1000 porque no tengo ganas de hacer ningún esfuerzo más?

Mano sobre mano, sin trabajo, sin dinero, sin ánimo, sin salud, sin esperanza. Sintiéndome solo, insignificante frente a los grandes problemas de la humanidad. Con ganas de descansar…para siempre.

¿Por qué hay personas que sobreviven al sufrimiento con dignidad y valentía? Gracias a Victor Frankl, entre otros, sabemos que es porque encuentran un sentido a sus vidas, inclusive a través de su sufrimiento.

“La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste” (Victor Frankl)

Continúa leyendo ESTOY TAN CANSADO…PERO SI TU ME DICES VEN, LO DEJO TODO.

¡¡¡REACCIONA A TIEMPO, Y MIRA POR TI!!!

Es muy difícil de admitir, sin perder la cabeza, que recibes castigo cuando lo que mereces es premio.

MALTRATADAS, VICTIMAS DE ACOSO LABORAL, VICTIMAS DE COMPAÑEROS TREPAS, DESPEDIDOS IMPROCEDENTEMENTE, MALTRATADOS POR SU PROPIA FAMILIA O POR LA POLÍTICA, ETC. Se sentirán identificados con este mensaje.

¿Quieres un consejo?:

Continúa leyendo ¡¡¡REACCIONA A TIEMPO, Y MIRA POR TI!!!

¡NECESITO UN EMPUJÓN…!

¿Quién no se ha sentido apático alguna vez?  ¿Y muchas veces?  Respondo afirmativamente a esa pregunta.

Nuestras propias expectativas son las que ocasionan principalmente ese desánimo:

–          Quiero un buen trabajo donde me sienta reconocido y seguro

–          Mantenerme en forma y guapo , a ser posible

–          Una imagen con estilo propio

–          Ser inteligente y creativo

–          Tener amigos

–          Que la vida en pareja me sonría

–          Que mis hijos estén perfectamente educados y encarrilados

–          Que mi casa brille de orden y limpieza

Sea como fuere, sigo en el mismo punto, girando como las moscas en círculos, lamentándome o evadiéndome para paliar el dolor del estancamiento. ¡Todo supone tanto esfuerzo!, y yo no tengo energía suficiente para ponerme en marcha.

Todo me agota y me sobrepasa. “mañana será otro día”, me digo, y espero a que la magia se produzca. ¿Será que tengo anemia? ¿Quizás la tensión baja?

En un momento de lucidez me pregunto:

–          ¿Cuánto tiempo hace que no te diviertes de verdad?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no sientes un golpe de suerte?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no aprendes nada nuevo?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no das un paso más allá en busca de tus sueños?

Y en mi foro interior me digo: ¡si alguien me diera un empujoncito! Lo necesito.

¿Dónde podré encontrarlo? Te sugiero algunos sitios.

Continúa leyendo ¡NECESITO UN EMPUJÓN…!

¡PRACTICAR LA HUMILDAD PUEDE CAMBIAR TU VIDA!

Me dedico a la formación de profesionales desde hace 16 años. Soy entrenadora de habilidades muy útiles en el trabajo: como hablar en público, gestionar nuestro tiempo, manejar conflictos, dirigir personas o simplemente cómo comunicarnos más eficazmente.

Como coach, también me centro en conseguir que alcances tu mejor yo.

¿Qué es lo que escucho y me escucho diariamente? “Tú puedes, tú eres, tú sabes, tú tienes, tú conseguirás mejorar…” Y siendo verdad que desde la emoción positiva, desde la visualización del éxito y desde la modificación de creencias y conductas podemos conseguir nuestros objetivos, me pregunto…¿cuál es el freno de mano que impide que alcancemos antes nuestras metas? Posiblemente el miedo a no ser suficiente válido.

Tal es nuestro miedo, que a veces ni nos permitimos reconocer que lo tenemos, ya que eso nos comprometería a tener que hacer un cambio para paliar una autoimagen negativa.

El miedo a fracasar es lógico, a nadie le gusta fracasar, está en nuestros genes. Es por ello que tratamos de tomar las mejores decisiones, las que más nos aportan con el mínimo de esfuerzo y riesgo.

¿Cuándo deja de ser saludable el miedo al fracaso? Cuando objetivamente , las consecuencias de lo que pueda suceder no sean tan graves, o cuando el riesgo a no actuar sea aún peor que la propia equivocación.

Continúa leyendo ¡PRACTICAR LA HUMILDAD PUEDE CAMBIAR TU VIDA!

¿ESTAS SEGURO DE QUE ERES TÚ QUIEN DECIDES?

“Tengo que ayudar a mis hijos cuidando diariamente de los nietos”. ¿Tienes o quieres? Si tienes, es que no eres tú quien ha tomado la decisión de hacerlo. Si quieres, podrías dejar de hacerlo sin el menor sentimiento de culpa.

“Tengo que ser fiel a mi pareja”. ¿Tienes o quieres? Si tienes, no es tu decisión, es tu miedo a las consecuencias la que hace que mantengas tu fidelidad. Si quieres, te daría igual saber que no hay ninguna posibilidad de que tu pareja se enterara de lo sucedido.

“Tengo que callarme cuando mi jefe grita”. ¿Tienes o quieres? Si tienes es que temes perder la seguridad de ese trabajo o enfrentarte al conflicto. Si quieres, es porque te sientes capaz de dialogar con tu jefe sobre este asunto como y cuando quieras, pero prefieres pasarlo por alto porque no te afecta lo suficiente.

“Tengo que hacer deporte para mantener a raya mi colesterol” ¿Tienes o quieres?  Si tienes, te estará costando mucho esfuerzo hacerlo,  y tienes más posibilidades de perder tu fuerza de voluntad. Si quieres, pondrás tu atención en las ventajas que estás descubriendo y estarás cada día más contento de tu decisión.

Tener que hacer, exige disciplina y sacrificio.

Querer hacer, aporta fuerza de voluntad y placer en su dedicación.

Continúa leyendo ¿ESTAS SEGURO DE QUE ERES TÚ QUIEN DECIDES?

¿CÓMO REACCIONAS ANTE LAS QUEJAS DE LOS DEMÁS?

“Otra vez…uf, ¡que pesado! Dile que no estoy”.

“¡Estoy yo para aguantar las tonterías de nadie!”

“¿Pero de qué va? soy yo quien tendría que quejarse”.

“Soy un desastre, otra vez me he equivocado, esta vez no me perdonará”.

La queja es siempre el resultado de expectativas no satisfechas, y a nadie le resulta agradable saber y reconocer que no le gusta al otro en ciertos comportamientos, por eso las evitamos, nos defendemos, las contraatacamos o reaccionamos ante ellas con dolor.

sentimento-de-culpa

Seguro que tú tampoco te gustas siempre, por eso no es tan extraño que a los demás también les pase. Paradójicamente, algunas de tus actuaciones, serán valoradas como virtudes para unos y como defectos para otros.

No existe la persona perfecta que pueda gustarle a todo el mundo, dicho esto, es natural que cometamos errores o simplemente que no podamos agradar siempre. Si aceptas que eso es así, vive la queja como algo natural e inevitable. En tu mano está el recibir la queja como algo humillante y desastroso, o como una oportunidad de autoconocimiento. ¡Tú elijes!

Continúa leyendo ¿CÓMO REACCIONAS ANTE LAS QUEJAS DE LOS DEMÁS?

¿MALA SUERTE O MALAS DECISIONES?

 A veces parece que la “mala suerte” se ceba con ciertas personas. Yo no voy a afirmar ni desmentir la existencia de la buena o mala suerte, sería pretencioso por mi parte.

Lo que sí he observado es que, en muchas ocasiones, la supuesta “mala suerte” cumple un principio de causalidad o de malas decisiones. Para mí eso es esperanzador, ya que superando la espantosa noticia de que “tenemos lo que merecemos”, también es cierto que puesto que somos parte del problema, también somos parte de la solución.

Continúa leyendo ¿MALA SUERTE O MALAS DECISIONES?

UN VIAJE LLAMADO “ESPERANZA”

Frankie, croata, se enroló en un crucero de lujo hace 20 años, ahora tiene 43, mujer, dos hijos y varias propiedades que le permitirán jubilarse a los 45 años.  Tras la guerra civil de su país, fue la mejor opción que encontró para garantizar el bienestar de su familia y el suyo propio.

Andrés, 30 años. Dejó novia, trabajo y casa en Madrid. Harto de una vida que no le hacía feliz, decide dejarlo todo y ser animador de cruceros. Allí juega a diario con críos de todas las nacionalidades en un ambiente alegre y relajado. Viaja, ahorra, hace amigos y mejora sus idiomas. Su mayor ilusión es progresar para que su madre pueda dar, con él, la vuelta al mundo.

José, también madrileño, 52 años, sin hijos. Nos lo encontramos en Génova como “estatua humana”. Vive nuevas experiencias y consigue un sueldo de 1.500 euros al mes gracias al turismo.

Frankie, Andrés y José tomaron decisiones que les llevaron a abandonar la guerra, las deudas o el hastío. Un camino lleno de amenazas y oportunidades, como todos los que tomamos cada uno de nosotros a diario; pero sin duda, una decisión abierta a la esperanza donde, en 1ª persona, deciden convertirse en agentes de cambio de su realidad.

Estos testimonios, son para mí y mi familia, una inspiración en estas vacaciones. Historias de valentía y decisión ante la adversidad. Personas que han visto esperanza al final del túnel y han caminado hacia ella sin esperar que nadie los lleve hasta allí.

Cuando el miedo nos paraliza, sellamos todas las puertas de salida y nos vemos abocados a un agujero negro y profundo del que no podemos salir. La desesperanza se ha llevado ya la vida de demasiadas personas en este país. Queremos que todo vuelva a lo que llamamos “normalidad”, sin querer aceptar que las reglas del juego están cambiando y nada volverá a ser como antes.

¡REACCIONA!, Tus habilidades, conocimientos y actitudes ya no corresponden a lo que necesitas hoy. Define tu objetivo y busca el camino para llegar hasta él. ¡Arriesga, cambia, esfuérzate!, pero con estrategia. ¿A dónde te ha conducido todo lo que has hecho ya?

Te invito a que hagas el siguiente ejercicio de reflexión:

– ¿Cuál es el reto sobre el que me gustaría trabajar?

– ¿Qué diferentes caminos pueden conducirme al objetivo?

– ¿Cuáles son mis capacidades para enfrentarme a ello?

– ¿Qué más necesito?

– ¿Depende de mí? Y si no es así ¿de quién?, ¿es viable conseguir su ayuda?

– ¿Cuáles son los primeros pasos que tengo que dar?

– ¿Cómo sabré que he conseguido lo que me proponía?

– ¿Sobre qué índices y cuándo chequearé la conveniencia, o no, de mis decisiones?

– ¿En cuánto tiempo espero conseguir resultados?

Anota en tu agenda todos los pasos que vas necesitando dar, de lo más global a lo más específico. Una vez diseñada tu hoja de ruta…¡Buen viaje!