GESTIÓN EMOCIONAL: DEPRESIÓN VS. ÁNIMO (4/9)

4º FRENO: LA DEPRESIÓN

Con frecuencia encontramos a personas que manifiestan sentimientos de desesperanza u otros síntomas depresivos (falta de aseo, falta de voluntad, trastornos del sueño, de alimentación, episodios de llanto incontrolado, visión negativa de su pasado, presente y futuro, etc.).

En estos casos, lo más recomendable es acudir a un especialista de salud mental si se producen estos episodios con demasiada frecuencia. Probablemente esta persona no esté en condiciones de trabajar, y con cada “fracaso”, disminuyen sus probabilidades de éxito y con ello se perjudica cada vez más a sí mismo.

En realidad, la gravedad de los síntomas originados por la tristeza son una cuestión de grado. En principio, no hay por qué darle mayor importancia a los síntomas de una depresión que a los de una gripe, no son más peligrosos en sí mismos, son distintos. Si tuviera gripe tendría mucosidad, dolor de articulaciones, fiebre, tos, etc. Si tengo depresión tengo tristeza, apatía, falta de ilusión y confianza. Son síntomas igual. “Yo no soy un depresivo, tengo una depresión, por eso, porque la tengo y no porque soy, puedo dejar de tenerla”.
A la vez que un constipado puede complicarse y derivar en un problema grave de neumonía. Una depresión puede complicarse y derivar en impulsos suicidas. Un especialista es el que debe prevenir y poner límites al avance de la enfermedad.

EMOCIÓN PALANCA: ÁNIMO

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GESTIÓN EMOCIONAL: ANSIEDAD VS. ACEPTACIÓN (3/9)

3º FRENO: LA ANSIEDAD

La ansiedad es una reacción defensiva ante situaciones nuevas que nos producen miedo o incertidumbre. La tensión es una respuesta normal, sana y adaptativa ante situaciones realmente peligrosas, ya que estimula todos mis recursos físicos y los pone al 100% al servicio de la consecución de mis objetivos.

La mayor o menor ansiedad ante la misma situación, la produce la interpretación que yo haga de la situación, de los recursos y de la confianza que tenga en mi capacidad para hacerle frente con éxito.

Entre dos personas que se encuentren en la misma situación, tendrá más ansiedad aquella que crea que su problema tiene difícil o ninguna solución. Las creencias, por tanto, juegan un papel muy importante en el éxito o el fracaso de una misión.

sintomas ansiedad

Cuando el nivel de ansiedad es excesivo o se mantiene en el tiempo por causas no objetivas, el efecto es devastador para el ser humano.

Cualquier situación de estrés posee 3 fases claramente diferenciadas: fase de alarma, fase de resistencia y fase de agotamiento. Llegados a éste último punto sobreviene la depresión o la muerte.

Un nivel de ansiedad excesivo me paraliza, me bloquea, va en contra de mis intereses y de mi mismo.

Un mecanismo de defensa habitual ante situaciones de ansiedad es interpretar sus síntomas (mareos, taquicardia, angustia, etc.) como una señal de alarma que me dice que esta situación me supera y que debo de “escapar de ella” lo antes posible.

Escapar, a veces me resuelve el problema y otras me lo agrava. “¿Puedo huir y cambiar mi residencia a otra zona donde no haya peligro de volcanes en erupción?” Probablemente sí, “¿Puedo escapar de trabajar?”, “¿Puedo dejar de relacionarme con otras personas para el resto de mis días?”. La respuesta más probable es NO, hacerlo solo me está ocasionando problemas mayores.
EMOCIÓN PALANCA: ACEPTACIÓN

Para superar la ansiedad propia de la iniciación de una actividad nueva, lo mejor es valorar como normal la ansiedad experimentada y no darle importancia diciéndose cosas positivas como “estoy aprendiendo, poco a poco me iré acostumbrando a esta situación, estaré cada vez más tranquilo y seguro de mi mismo”.

Una vez que la ansiedad disminuya valorar como positiva su acción en nuestro rendimiento. “Esta tensión me mantiene activo, alerta, consciente…”

Con tensión o sin ella, no renunciar a hacer las cosas que tienes que hacer, porque así lo has decidido. Las conductas de evitación enquistan y cronifican los síntomas.

Poner empeño en nuestras fortalezas para minimizar nuestras debilidades (quizás no tenga destreza hablando, pero sí demostrando, quizás no sea especialmente guapo, pero sí simpático y agradable, quizás no sea listo pero sí metódico y voluntarioso”)

No existe ninguna novedad, que pasado un tiempo, no deje de ser novedad. No hay ninguna tarea que, repetida en el tiempo, no se termine por mejorar. La ansiedad se terminará yendo por donde ha venido si sigo hacia delante.

Si los procesos de ansiedad se repiten muy a menudo, a pesar de que la situación deja de ser novedosa, hay que consultar con un especialista para revisar nuestro sistema de creencias, ver que las mantiene, aprender técnicas de relajación y control mental.

La ciencia está para eso, para hacer uso de ella cuando hace falta. Sensato es aquel que sabe pedir ayuda cuando está en disposición de ello.

¡¡¡REACCIONA A TIEMPO, Y MIRA POR TI!!!

Es muy difícil de admitir, sin perder la cabeza, que recibes castigo cuando lo que mereces es premio.

MALTRATADAS, VICTIMAS DE ACOSO LABORAL, VICTIMAS DE COMPAÑEROS TREPAS, DESPEDIDOS IMPROCEDENTEMENTE, MALTRATADOS POR SU PROPIA FAMILIA O POR LA POLÍTICA, ETC. Se sentirán identificados con este mensaje.

¿Quieres un consejo?:

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¿QUIEN SE ATREVE A DECLARAR QUE TIENE SÍNDROME POSTVACACIONAL?

Durante toda mi carrera profesional, he utilizado el pensamiento positivo para ayudar a los empleados a volver a sus puestos de trabajo con optimismo.

Aun teniendo ganas de seguir de vacaciones, hay sin duda multitud de factores a tener en cuenta:

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“DISTANCIATE DE TUS PREOCUPACIONES…¡QUÉ CORRA EL AIRE!”

Cuando nos obsesionamos por las cosas, repasamos una y mil veces los argumentos y las razones que justifican nuestro pensamiento recurrente.

Creemos además, que hacerlo nos acerca a la solución. ¿Qué clase de persona sería yo si no me preocupara?

“Preocuparme me convierte en una persona responsable, y si me estoy equivocando, en alguien mejor, puesto que en el sufrimiento que conlleva la preocupación está la condena que pago por mis errores”.  

Esta es una creencia viva y errónea en muchísimas personas que tienden a sufrir habitualmente. Porque… ¡Siempre podemos estar preocupados por algo! Por lo que pasa, por lo que ha pasado o por lo que pueda pasar.

Esta espiral de miedo y culpa destroza nuestro presente y por lo tanto ha condicionado ya nuestro pasado ¿quieres comprometer también tu futuro?

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“AGOSTEANDO”: ¡NECESITO DESCANSAR Y DIVERTIRME!

De nuevo el mes de agosto llega para permitir (a unos) y estimular (a otros) el cambio de rutinas.

Las vacaciones nos permiten:

– Flexibilizar los horarios.

– Darnos pequeños caprichos.

– Recuperar hobbies.

– Relacionarnos más con otras personas.

– Descubrir nuestra piel y aumentar el contacto con ella.

– Conocer sitios nuevos.

– Vaguear y ocupar el tiempo con tareas improductivas.

– Poner al día tareas pendientes.

– Reflexionar sobre el ritmo que llevamos durante el año.

Las vacaciones son tan deseadas que solemos planear anticipadamente qué hacer con ellas, así por ejemplo decidimos: “¡Cuándo lleguen las vacaciones pienso hacer…! (deporte, actividades de ocio, etc.)- Y de nuevo, al acabar las mismas, nos hacemos planteamientos de mejora: ¿A partir de septiembre …! (comenzaré un curso, mandaré CV, haré dieta, etc.)

Las vacaciones suponen un tiempo “para nosotros”, para nuestro descanso y disfrute, aunque en ocasiones, el cambio de rutinas y la dificultad para desconectar nos impiden aprovecharlas al máximo.

¿Nunca te has sorprendido de mal humor, nervioso o irritable en tus primeros días de descanso?

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¿SABES VIVIR LA VIDA CON SENTIDO?

file5671267565262       “Un discípulo preguntó a su instructor:

– Maestro, quiero saber lo que más le sorprende de los seres humanos.

Su maestro contestó:
– Piensan siempre al contrario.

Y sigue el maestro:
– Tienen prisa por crecer, y después suspiran por la infancia perdida.
– Pierden la salud para tener dinero y después pierden el dinero para tener salud.
– Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente, y así, no viven ni el presente ni el futuro.
– Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido”.

 Cuento aportado por contarcuentos.com

Así es, ¡parecemos “nuevos”! Somos los únicos animales racionales que sabemos que moriremos algún día, y eso no parece darnos ventaja, cuando perpetuamos malos hábitos como:  

  • Estar todo el día lamentándonos de nuestra suerte sin hacer nada a cambio.
  • Guardar siempre, esperando una mejor ocasión…
  • Posponer la felicidad al ligarla a una persona u objeto: “Cuando venda mi casa”, “cuando encuentre trabajo”, “cuándo los hijos se hagan grandes”, “cuando me jubile”,…
  • Privarnos de tiempo para nosotros, para nuestro disfrute, porque hay que trabajar para pagar lo que hemos adquirido y no disfrutamos porque tenemos que pagarlo a base de trabajar.
  • Preocuparnos por cosas que no dependen de nosotros, eso “no tiene descanso”, siempre hay alguien por quien preocuparse y por quienes sentir que no tenemos derecho a ser felices porque seríamos egoístas, etc.

Si supieras que vas a morir la próxima semana ¿con quién te apetecería pasar la mayor parte de tu tiempo, es decir, tu vida? Espero que tengas un ramillete de personas a las que quieras y que te quieran porque según los expertos, es uno de los más fiables índices de felicidad.

 

Ben-Shahar,  profesor de Harvard y autor de varios libros éxitos de venta, opina que la felicidad es un estado mental  que tiene que ver con nuestro estado de ánimo, más que con nuestro estatus o con nuestros recursos económicos. De hecho, haberle dado un sentido a nuestra vida, es el mejor modo de aferrarnos a ella y saber encauzarla.

¿Qué conceptos erróneos giran en torno al camino de la felicidad?

“Una vez que conozco las herramientas para ser feliz, entonces va a funcionar como por arte de magia”. La felicidad es un camino, no una meta.

“Si me pongo contento y satisfecho con lo que tengo, voy a perder mi motivación para lograr más”. La felicidad da energía, no la quita.

“La felicidad es opcional. Si quiero estar deprimido, tengo derecho a hacerlo”. ¿Dónde está el derecho de los demás para no tener que aguantar tu infelicidad?

 ¿Te ves representado en alguno de ellos?

Deja de correr, y dedícate un tiempo para ti, para ser consciente de las cosas que te hacen sentir bien, de lo prioritario en tu vida.

Sé agradecido por todos tus privilegios día tras día, pasa tiempo con personas que quieras y que te quieran.

Sé feliz, sin esperar a merecerlo, todos nacemos con ese derecho, y probablemente con esa única obligación.

¿Cuál crees que sería el comportamiento de alguien que se siente feliz y satisfecho con su vida?, ¿crees que las personas que cometen horrores, corrupciones, injusticias, … buscaban felicidad en sus actos?, ¿qué clase de felicidad es esa?

¿Crees que la crisis impide objetivamente nuestra felicidad? A lo mejor comenzamos a serlo más aún.  Según los índices del “Planeta Feliz”, que mide la correlación de tres variables, la expectativa promedio de vida, la percepción subjetiva de felicidad y la huella ecológica, los países más felices, siempre resultan ser países con bajos niveles de desarrollo, altos índices de desempleo y de corrupción.

Sea como fuere, ¡que nadie nos quite el derecho a ser felices! Es todo cuanto nos vamos a llevar.

¡NO TE VEO, PERO TE HUELO!

Esta mañana me di cuenta de que el arenero de mi gato olía mal. Llevaba varios días sin cambiarla. Quise pensar que una semana de mucho trabajo me excusaba.

¿Qué hubiera sucedido de haber tenido el arenero en el salón y no en la galería? Probablemente me habría percatado antes de que convenía cambiarla, e incluso me hubiera molestado más al olfato o a la vista.

Reflexionando sobre este dato, me di cuenta de más similitudes.

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CUANDO NO ME SIENTO “A LA ALTURA”

Imagínate que estas en la orilla de la playa con una persona que no está “a tu altura”, sino que está más alta que tú.

¿Qué significa para nosotros estar “por debajo de la altura” de otros?

a) Un dato.

b) Una mala noticia que nos hace sufrir.

Imagina que estamos en el segundo caso ¿Cuál sería la forma de nivelaros para acabar con el sufrimiento de la comparación?  Se me ocurren dos formas:

1.- Podrías alzarte de puntillas.

2.- Podrías apoyarte o tirar de ella hacia abajo para hundirle en la arena de manera que ganarías unos cuantos centímetros. ¡Podrías incluso terminar siendo más alto tú!

¿Qué repercusiones tiene nivelarse de éste modo?

          Si le hundimos, le hacemos sufrir una carga extra al otro, terminamos por ocasionarle un daño, y siempre sabremos cuál es en realidad su altura, aunque la neguemos.

          Si nos ponemos de puntillas, y nos mantenemos así un tiempo,  sometemos a nuestro cuerpo a una tensión que nos llevará al agotamiento.

¿En qué momentos de la vida no te sientes a la altura de los demás?

¿Qué estrategias utilizas para nivelarte?

¿Te comparas con frecuencia?, ¿por qué lo haces?

¿Es posible no estar a la misma altura y, aun así,  que esto no suponga ningún problema?

¿En qué situaciones sí supone un problema?

¿Qué precio haces pagar a los demás o a ti mismo por este motivo?

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REACCIONES ANTE LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE

Algunos no querréis leer esta semana mi entrada ¿puede ser a causa del título?, escucha tu cuerpo,  ¿qué dice de ti tu reacción?

Coincidiendo con la Semana Santa, ha fallecido una persona importante para mí y mi familia, la abuela de mis hijos. La enfermedad ha sido larga y dolorosa. El desenlace era esperado.

Las reacciones de las personas que han estado a mi lado han sido muy dispares:

–           Serenidad, tranquilidad, tristeza, aceptación.

–           Angustia, llanto, desconsuelo.

–          Ira, rabia

–          Negación

¿Existe una relación directa entre el modo de reaccionar y el amor hacia la persona?

¿Puede la persona fallecida influir en la reacción que tienen sus más allegados?

¿Qué condiciona la aceptación de la muerte como un hecho natural?

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