¿Sabes que es Mindfulness?

Más que explicarte, voy a preguntarte:

  1. ¿Tiendes a vivir recordando el pasado o ansioso por el futuro?
  2. ¿Te gustaría poder disfrutar del momento presente con mayor intensidad?
  3. ¿Tienes problemas para responder adecuadamente a las situaciones de tensión?

Si contestas afirmativamente a alguna de estas cuestiones, te invito a vivir una nueva experiencia, donde practicarás mindfulness (atención plena en el momento presente).

¡Yo invito! (plazas limitadas por orden de inscripción)

cartel mindfulness

¡MALDITO EGO!

El ego a diferencia de un sano amor propio, se caracteriza por ser esclavo de la apariencia. Nuestro complejo de inferioridad se compensa así con el reconocimiento constante de los demás para sentirnos protegidos y seguros.

El ego es una máscara que nos permite lucir como desearíamos ser y no como somos en realidad. Este ego, nos obliga a mantener una tensión constante que implique ganar a los demás, ser superior a ellos para evitar así que descubran nuestra verdadera inseguridad personal.

Continúa leyendo ¡MALDITO EGO!

¡QUIERO UNA VIDA SIN PROBLEMAS! ¿ACASO PUEDES ELEGIR?

Coach: ¿Qué sería de tu vida sin problemas de ninguna clase?

Coachee: “¡¡Una gozada!! ¿Dónde tengo que firmar para que me den una vida así? Yo quiero, quiero…sí, sí, ahora mismo, quiero una vida sin ningún tipo de problemas”.

Coach: ¿Querrías eso mismo para tus hijos?

Coachee: “Sí, sí, una vida estupenda y satisfactoria para ellos, sin dolor, sin preocupaciones, sin amargura, ¿dónde hay que firmar?”

Coach: ¿Cuándo he dicho yo que es lo mismo tener una vida sin problemas con una vida satisfactoria?

Coachee: Se supone que si tienes una vida sin problemas, será satisfactoria ¿o no?

Coach: ¿Supones o estás seguro de qué es así?

¿Revisamos tus creencias?

revisate

Tus creencias están condicionando tu vida presente. ¿Qué consecuencias tiene asociar problemas con infelicidad?

          – Si tengo un problema de algún tipo quiere decir que tengo una preocupación y eso me impide ser feliz.

         –  Si alguien que quiero tiene un problema, significa que a mí me afecta, luego yo tampoco puedo ser feliz.

          – Si en el mundo existen los problemas, el mundo no es un lugar para poder ser feliz.

¿Y si los problemas fueran simplemente circunstancias naturales e inevitables de la vida que nos permiten conocernos?

– Si tengo un problema, tengo la oportunidad de conocer el alcance de mis habilidades actuales para hacerlo frente, me da información sobre mí mismo, y sobre los demás, sobre lo que soy y sobre mi potencia

– Si alguien que quiero tiene un problema, le da la oportunidad de conocerse también, y del mismo modo a mí, en relación a lo que me hace pensar y sentir esa situación.

  Si en el mundo existen los problemas, nos da la oportunidad de conocer la capacidad humana para permitir que existan, se mantengan o desaparezcan como tales.

¿Es el autoconocimiento sufrimiento?… ¿Por qué habría de serlo?

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” (Gautama Buda)

La persona que se conoce a sí misma, disfruta de algunas ventajas:

         –  Conoce sus puntos fuertes y débiles.

          – Puede utilizar estrategias o planes de acción para conseguir sus propósitos porque sabe el alcance de sus posibilidades.

          – Puesto que se descubre mejorando, sabe que ni él mismo sabe de lo que puede llegar a ser capaz.

          – Piensa:

o   “Si no sé de qué puedo ser capaz, puedo intentarlo”

o   “Si puedo intentarlo, puedo lograrlo”

o   “Si lo logro, siento orgullo de mí mismo. Me doy cuenta de que esto no es el final, es el principio de muchos otros logros.” 

          – Su autoconfianza crece con su autoconocimiento y autoestima.

¿De qué serías capaz si tuvieras mayor autoconfianza? ¿Podrías llegar a esa autoconfianza sin haber tenido nunca problemas?

¿Es la satisfacción una sensación relacionada con la necesidad cubierta o con la no necesidad?

¿Puede existir placer sin necesidad?

¿Quieres una vida sin problemas? Eso no es posible.

Ya que los tienes… vívelos de otro modo. Los problemas son naturales, inevitables, necesarios y muy posiblemente la entrada para muchas satisfacciones que te esperan en la vida.

Saludos.

¡FELIZ NAVIDAD! … ¿VAS A PONER ALGO DE TU PARTE?

Las felicitaciones de Navidad llegan cargadas de mensajes de este tipo; sin embargo son conocidas las discusiones que inevitablemente aparecen cuando hay que tomar decisiones en grupo sobre: cenas, presupuestos, regalos, etc.

¿Cómo vas a celebrar tú las Navidades? Si te llenas de compromisos, estrés, hipocresía, deudas, …evidentemente ya no estás poniendo mucho de tu parte para que estas Navidades sean de tu agrado.

Un desamor, la ausencia de un ser querido, la distancia o imposibilidad de juntarte con personas que quieres, son motivo de nostalgia. Prepara tu mente para estas fechas como te preparas para el verano o el invierno, ¡si ya sabes que todos los años pasa lo mismo!

Algunas ideas:

          No esperes nada que no puedas conseguir en cualquier otra época del año. De este modo no generarás unas expectativas demasiado altas que tengas que cumplir necesariamente en las Fiestas. 

          Planifica con tiempo los preparativos, evitarás colas, gastos, prisas, etc. de última hora. Para disfrutar hay que saborear el momento. No dejes que nada material te quite el sueño. Utiliza tu presupuesto y la creatividad para sorprender.

          Intenta no dejar asuntos sin resolver para fechas tan señaladas. Visita el cementerio, haz las paces, aclara un malentendido, escribe una carta, envía un regalo, … lo que creas que tengas que hacer, déjalo hecho antes de la reunión familiar.

          Si crees que la añoranza y los recuerdos no te dejarán disfrutar de estas fiestas, procura incorporar algún elemento diferente que te ayude a evitar la comparación. Ej.: cambia la compañía, el lugar, el tipo de alimentos, la vestimenta, la música, el clima, etc.

Así pues, las Navidades son amadas por muchos y odiadas por otros tantos también, en función de cómo las vivimos.

La Navidad, bajo la cultura y tradiciones de nuestro país, tiene un referente cristiano (independientemente de si adornamos las calles con símbolos religiosos o no), nace la esperanza de la salvación para los seres humanos. Hasta el más ateo, espera que el nuevo año sea siempre mejor que el que dejamos.

Si eres creyente, vive los valores de la Navidad. Y si no lo eres, quédate sólo con lo mejor de estas fiestas, aquello con lo que verdaderamente disfrutes.

Comportarte asertivamente, puede ayudarte en estas fechas, evitándote sacrificios innecesarios, chantajes emocionales, y otros conflictos (económicos, familiares, etc.),  ¿Cómo? Atreviéndote a decir Sí o No, de forma directa y clara, defendiendo tus derechos procurando respetar los de los demás.

Si es que SÍ, por límites para evitar sorpresas.  

Ej.: Mi casa es la más grande, podemos juntarnos en ella, siempre que todos nos encarguemos de preparar la comida y dejar la cocina limpia al terminar. ¿Cómo nos organizamos?

Si es que NO, explica por qué, sin pedir perdón,  pero sí dando alguna alternativa que acerque posturas.

Ej.: Me agobia salir por la noche a cenar con este frío y los niños pequeños. Prefiero juntarnos para la comida de Navidad y Año Nuevo. ¿Qué día os viene mejor quedar?

¿Feliz Navidad? Espero que tú tengas algo que ver en todo ello. Suerte.

la foto

¡NECESITO UN EMPUJÓN…!

¿Quién no se ha sentido apático alguna vez?  ¿Y muchas veces?  Respondo afirmativamente a esa pregunta.

Nuestras propias expectativas son las que ocasionan principalmente ese desánimo:

–          Quiero un buen trabajo donde me sienta reconocido y seguro

–          Mantenerme en forma y guapo , a ser posible

–          Una imagen con estilo propio

–          Ser inteligente y creativo

–          Tener amigos

–          Que la vida en pareja me sonría

–          Que mis hijos estén perfectamente educados y encarrilados

–          Que mi casa brille de orden y limpieza

Sea como fuere, sigo en el mismo punto, girando como las moscas en círculos, lamentándome o evadiéndome para paliar el dolor del estancamiento. ¡Todo supone tanto esfuerzo!, y yo no tengo energía suficiente para ponerme en marcha.

Todo me agota y me sobrepasa. “mañana será otro día”, me digo, y espero a que la magia se produzca. ¿Será que tengo anemia? ¿Quizás la tensión baja?

En un momento de lucidez me pregunto:

–          ¿Cuánto tiempo hace que no te diviertes de verdad?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no sientes un golpe de suerte?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no aprendes nada nuevo?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no das un paso más allá en busca de tus sueños?

Y en mi foro interior me digo: ¡si alguien me diera un empujoncito! Lo necesito.

¿Dónde podré encontrarlo? Te sugiero algunos sitios.

Continúa leyendo ¡NECESITO UN EMPUJÓN…!

¡PRACTICAR LA HUMILDAD PUEDE CAMBIAR TU VIDA!

Me dedico a la formación de profesionales desde hace 16 años. Soy entrenadora de habilidades muy útiles en el trabajo: como hablar en público, gestionar nuestro tiempo, manejar conflictos, dirigir personas o simplemente cómo comunicarnos más eficazmente.

Como coach, también me centro en conseguir que alcances tu mejor yo.

¿Qué es lo que escucho y me escucho diariamente? “Tú puedes, tú eres, tú sabes, tú tienes, tú conseguirás mejorar…” Y siendo verdad que desde la emoción positiva, desde la visualización del éxito y desde la modificación de creencias y conductas podemos conseguir nuestros objetivos, me pregunto…¿cuál es el freno de mano que impide que alcancemos antes nuestras metas? Posiblemente el miedo a no ser suficiente válido.

Tal es nuestro miedo, que a veces ni nos permitimos reconocer que lo tenemos, ya que eso nos comprometería a tener que hacer un cambio para paliar una autoimagen negativa.

El miedo a fracasar es lógico, a nadie le gusta fracasar, está en nuestros genes. Es por ello que tratamos de tomar las mejores decisiones, las que más nos aportan con el mínimo de esfuerzo y riesgo.

¿Cuándo deja de ser saludable el miedo al fracaso? Cuando objetivamente , las consecuencias de lo que pueda suceder no sean tan graves, o cuando el riesgo a no actuar sea aún peor que la propia equivocación.

Continúa leyendo ¡PRACTICAR LA HUMILDAD PUEDE CAMBIAR TU VIDA!

¿ESTAS SEGURO DE QUE ERES TÚ QUIEN DECIDES?

“Tengo que ayudar a mis hijos cuidando diariamente de los nietos”. ¿Tienes o quieres? Si tienes, es que no eres tú quien ha tomado la decisión de hacerlo. Si quieres, podrías dejar de hacerlo sin el menor sentimiento de culpa.

“Tengo que ser fiel a mi pareja”. ¿Tienes o quieres? Si tienes, no es tu decisión, es tu miedo a las consecuencias la que hace que mantengas tu fidelidad. Si quieres, te daría igual saber que no hay ninguna posibilidad de que tu pareja se enterara de lo sucedido.

“Tengo que callarme cuando mi jefe grita”. ¿Tienes o quieres? Si tienes es que temes perder la seguridad de ese trabajo o enfrentarte al conflicto. Si quieres, es porque te sientes capaz de dialogar con tu jefe sobre este asunto como y cuando quieras, pero prefieres pasarlo por alto porque no te afecta lo suficiente.

“Tengo que hacer deporte para mantener a raya mi colesterol” ¿Tienes o quieres?  Si tienes, te estará costando mucho esfuerzo hacerlo,  y tienes más posibilidades de perder tu fuerza de voluntad. Si quieres, pondrás tu atención en las ventajas que estás descubriendo y estarás cada día más contento de tu decisión.

Tener que hacer, exige disciplina y sacrificio.

Querer hacer, aporta fuerza de voluntad y placer en su dedicación.

Continúa leyendo ¿ESTAS SEGURO DE QUE ERES TÚ QUIEN DECIDES?

“DISTANCIATE DE TUS PREOCUPACIONES…¡QUÉ CORRA EL AIRE!”

Cuando nos obsesionamos por las cosas, repasamos una y mil veces los argumentos y las razones que justifican nuestro pensamiento recurrente.

Creemos además, que hacerlo nos acerca a la solución. ¿Qué clase de persona sería yo si no me preocupara?

“Preocuparme me convierte en una persona responsable, y si me estoy equivocando, en alguien mejor, puesto que en el sufrimiento que conlleva la preocupación está la condena que pago por mis errores”.  

Esta es una creencia viva y errónea en muchísimas personas que tienden a sufrir habitualmente. Porque… ¡Siempre podemos estar preocupados por algo! Por lo que pasa, por lo que ha pasado o por lo que pueda pasar.

Esta espiral de miedo y culpa destroza nuestro presente y por lo tanto ha condicionado ya nuestro pasado ¿quieres comprometer también tu futuro?

Continúa leyendo “DISTANCIATE DE TUS PREOCUPACIONES…¡QUÉ CORRA EL AIRE!”

CUANDO LO MÁS VALORADO ES EL SILENCIO.

Un buen comunicador, sabe cuándo hablar y cuando callarse. A veces, dar consejos que nadie te pide, sólo sirven para mostrar “superioridad”, es como decirle al otro: “yo hubiese sabido qué hacer”, “a mí no me pasaría eso”, “no tienes derecho a sentirte así”, … probablemente nuestra intención es animar al que vemos tristón o nervioso; sin embargo… ¿Has pensado que hay muchas maneras de ayudar que no requieren del lenguaje verbal? Practica el silencio, que no la indiferencia.

Ese era mi mensaje en Facebook del 14 de junio, con él, adjuntaba esta fotografía:

papel-reflexion

He descubierto con sorpresa que ha sido la entrada más visitada hasta el momento, lo cual me ha hecho pensar que EL SILENCIO, merecía un post en mi blog y, … ¡Aquí estoy!

El silencio es una forma de conducta presente en todas las culturas. Cada pueblo tiene una cultura y una lengua que emplean de una manera diferente el silencio, pero lo emplean, entre otras razones porque, si no hubiera pausas, las frases serían totalmente incomprensibles.

En las religiones Orientales, como es el caso del hinduismo y el budismo se hace una relación entre el silencio y el saber, ya que éstas hablan del silencio como la base de la sabiduría y de la meditación.

En nuestra cultura laica, a veces, se hace la relación contraria. Silencio = no saber qué decir, ausencia de respuesta, indiferencia, alternativa a la mentira, etc. Es por ello que el silencio resulta violento y tratamos de evitarlo con palabras, ruido, etc.

El silencio por tanto, como el resto de la comunicación, está contextualizado y no es inocuo.

La sabiduría popular otorga cierta virtud a saber guardar silencio:  

“Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra”.

“Cuando hables, procura que tus palabras sean mejor que el silencio”.

“En boca cerrada no entran moscas”.

¿En qué quedamos entonces, hablo o me callo? Depende, amigo mío…el sentido común, está para usarlo. Con que seas capaz de encontrar virtud en el silencio, me doy por satisfecha.

La obsesión por saber qué decir, nos puede paralizar hasta tal punto que:

  • ¿Cuántas veces no doy un pésame o no llamo a alguien con una grave enfermedad porque no sé qué decir? A veces, estar, es más importante que hablar.
  • ¿Cuántas veces te sientes impotente porque no sabes qué aconsejar a alguien con dificultades? Escuchar, permite al otro ordenar sus ideas y llegar por sí mismo a una respuesta, a la vez que le permite ventilar sus emociones y rebajar su ansiedad.

¿Qué es lo mejor que puedes hacer ahora? Guardar silencio, reencontrarte contigo mismo y dejar que estas palabras que acabas de leer te inspiren.

Gracias por tu tiempo. Hasta la semana que viene.

¿SABES VIVIR LA VIDA CON SENTIDO?

file5671267565262       “Un discípulo preguntó a su instructor:

– Maestro, quiero saber lo que más le sorprende de los seres humanos.

Su maestro contestó:
– Piensan siempre al contrario.

Y sigue el maestro:
– Tienen prisa por crecer, y después suspiran por la infancia perdida.
– Pierden la salud para tener dinero y después pierden el dinero para tener salud.
– Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente, y así, no viven ni el presente ni el futuro.
– Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido”.

 Cuento aportado por contarcuentos.com

Así es, ¡parecemos “nuevos”! Somos los únicos animales racionales que sabemos que moriremos algún día, y eso no parece darnos ventaja, cuando perpetuamos malos hábitos como:  

  • Estar todo el día lamentándonos de nuestra suerte sin hacer nada a cambio.
  • Guardar siempre, esperando una mejor ocasión…
  • Posponer la felicidad al ligarla a una persona u objeto: “Cuando venda mi casa”, “cuando encuentre trabajo”, “cuándo los hijos se hagan grandes”, “cuando me jubile”,…
  • Privarnos de tiempo para nosotros, para nuestro disfrute, porque hay que trabajar para pagar lo que hemos adquirido y no disfrutamos porque tenemos que pagarlo a base de trabajar.
  • Preocuparnos por cosas que no dependen de nosotros, eso “no tiene descanso”, siempre hay alguien por quien preocuparse y por quienes sentir que no tenemos derecho a ser felices porque seríamos egoístas, etc.

Si supieras que vas a morir la próxima semana ¿con quién te apetecería pasar la mayor parte de tu tiempo, es decir, tu vida? Espero que tengas un ramillete de personas a las que quieras y que te quieran porque según los expertos, es uno de los más fiables índices de felicidad.

 

Ben-Shahar,  profesor de Harvard y autor de varios libros éxitos de venta, opina que la felicidad es un estado mental  que tiene que ver con nuestro estado de ánimo, más que con nuestro estatus o con nuestros recursos económicos. De hecho, haberle dado un sentido a nuestra vida, es el mejor modo de aferrarnos a ella y saber encauzarla.

¿Qué conceptos erróneos giran en torno al camino de la felicidad?

“Una vez que conozco las herramientas para ser feliz, entonces va a funcionar como por arte de magia”. La felicidad es un camino, no una meta.

“Si me pongo contento y satisfecho con lo que tengo, voy a perder mi motivación para lograr más”. La felicidad da energía, no la quita.

“La felicidad es opcional. Si quiero estar deprimido, tengo derecho a hacerlo”. ¿Dónde está el derecho de los demás para no tener que aguantar tu infelicidad?

 ¿Te ves representado en alguno de ellos?

Deja de correr, y dedícate un tiempo para ti, para ser consciente de las cosas que te hacen sentir bien, de lo prioritario en tu vida.

Sé agradecido por todos tus privilegios día tras día, pasa tiempo con personas que quieras y que te quieran.

Sé feliz, sin esperar a merecerlo, todos nacemos con ese derecho, y probablemente con esa única obligación.

¿Cuál crees que sería el comportamiento de alguien que se siente feliz y satisfecho con su vida?, ¿crees que las personas que cometen horrores, corrupciones, injusticias, … buscaban felicidad en sus actos?, ¿qué clase de felicidad es esa?

¿Crees que la crisis impide objetivamente nuestra felicidad? A lo mejor comenzamos a serlo más aún.  Según los índices del “Planeta Feliz”, que mide la correlación de tres variables, la expectativa promedio de vida, la percepción subjetiva de felicidad y la huella ecológica, los países más felices, siempre resultan ser países con bajos niveles de desarrollo, altos índices de desempleo y de corrupción.

Sea como fuere, ¡que nadie nos quite el derecho a ser felices! Es todo cuanto nos vamos a llevar.