GESTIÓN EMOCIONAL: DEPRESIÓN VS. ÁNIMO (4/9)

4º FRENO: LA DEPRESIÓN

Con frecuencia encontramos a personas que manifiestan sentimientos de desesperanza u otros síntomas depresivos (falta de aseo, falta de voluntad, trastornos del sueño, de alimentación, episodios de llanto incontrolado, visión negativa de su pasado, presente y futuro, etc.).

En estos casos, lo más recomendable es acudir a un especialista de salud mental si se producen estos episodios con demasiada frecuencia. Probablemente esta persona no esté en condiciones de trabajar, y con cada “fracaso”, disminuyen sus probabilidades de éxito y con ello se perjudica cada vez más a sí mismo.

En realidad, la gravedad de los síntomas originados por la tristeza son una cuestión de grado. En principio, no hay por qué darle mayor importancia a los síntomas de una depresión que a los de una gripe, no son más peligrosos en sí mismos, son distintos. Si tuviera gripe tendría mucosidad, dolor de articulaciones, fiebre, tos, etc. Si tengo depresión tengo tristeza, apatía, falta de ilusión y confianza. Son síntomas igual. “Yo no soy un depresivo, tengo una depresión, por eso, porque la tengo y no porque soy, puedo dejar de tenerla”.
A la vez que un constipado puede complicarse y derivar en un problema grave de neumonía. Una depresión puede complicarse y derivar en impulsos suicidas. Un especialista es el que debe prevenir y poner límites al avance de la enfermedad.

EMOCIÓN PALANCA: ÁNIMO

Ante sentimientos de tristeza, lo mejor es hacer actividades que en el pasado resultaron satisfactorias, rodearse de gente animada y hacer actividades que nos suban el ánimo (música, películas ó libros graciosos). Y voluntariamente obligarse a ser positivo (ver el lado bueno de todas las cosas y apoyarnos en lo que sí funciona).

Cuidarnos de forma integral: hacer deporte aeróbico (correr, andar, nadar), cuidar nuestro aseo y alimentación diaria.

Plantearnos metas a corto plazo orientadas al trabajo, a lo que depende de ti, y no a los resultados. Ponernos pequeñas obligaciones y cumplirlas (ej.: regar una planta, levantarme a una hora, subir las escaleras en lugar de coger el ascensor, leer una página de un libro, hacer una llamada al día a un potencial cliente, etc. ), nos permitirá sentir el deber cumplido y nos reconfortará.

Premiarnos y felicitarnos por cada pequeño avance, por cada pequeño esfuerzo cotidiano.

Destacar más nuestros éxitos que nuestros fracasos tanto personales como laborales. Apoyarme en lo que sí funciona o hago bien. La autocrítica destructiva, como por ejemplo: “soy un desastre” o “nunca llegaré a nada”, debe estar prohibida para mí.

Reconocer de forma inequívoca mi aportación al bienestar de los demás o a los logros de otras personas por básico y poco importante que parezca a simple vista (“si estoy callado le doy la oportunidad a otro de que hable”, “si pido consejo, reconozco en el otro su sabiduría y le hago sentirse bien”, “si he visitado a un cliente aun sin resultado de compra, he dado a conocer mi empresa”)

Elige hacer las cosas y no te obligues o sacrifiques por las circunstancias. Sustituye el “tengo que…” por el “deseo o elijo hacer…”. Elijo limpiar el baño antes que correr el riesgo de coger una infección o soportar el mal olor”, “elijo probar una profesión nueva antes que lamentar mi situación llorando en casa”, “elijo buscar referencias antes que esperar pacientemente a que alguna persona me llame por teléfono”, “elijo propiciar un cambio antes que seguir con lo que tengo hasta ahora, que no me satisface”.
Sé agradecido con lo que la vida y tu trabajo te ofrece, siente tus privilegios “la empresa me da la oportunidad de…”, “el cliente me da la oportunidad de…”, las financieras me dan la oportunidad de…”, “mi cuerpo me da la oportunidad de…”. Si eres agradecido te sientes en paz con el mundo.

Pide lo que te haga falta, directamente y con absoluta confianza en que en el pedir está el recibir. “Que me cojan el teléfono”, “que les guste” “que me salga bien la presentación” “que haga buen tiempo”, “que lo pase bien” “que acierte en mi decisión”, etc. ¿A quién pido? A quien tú quieras, a la vida, al destino o al mismo Dios o a un familiar fallecido si eres creyente.

Aprende a disfrutar de todo lo que te encuentres a tu alcance, una puesta de sol, el olor al café recién molido, una sonrisa o un gracias de un desconocido, un vaso de agua cuando tengo sed, una silla cuando estoy cansado, una manta cuando tengo frío, un premio cuando lo he ganado, … y acostúmbrate a dar las gracias por ello.

Anuncios

8 comentarios en “GESTIÓN EMOCIONAL: DEPRESIÓN VS. ÁNIMO (4/9)

  1. Muy adecuada la presentación sobre el estado de ánimo y muy ilustrativa los caminos de recuperar ese estado. Me gustaría que ud. Mary Cármen nos continuará compartiendo más sobre este tema. Por ejemplo, me gustaría conocer más sobre el desánimo que causa una enfermedad grave que llega súbitamente y finaliza con un proyecto de vida, ante esta situación ¿qué caminos existen?

    1. Si te estás refiriendo a una depresión, conocer el agente que lo causa es fundamental. Las depresiones pueden ser endógenas o exógenas (causante interno, bioquímico) o externo (circunstancias ambientales: acoso, duelo, desamor, estrés muy fuerte, personalidad dependiente o pesimista, baja autoestima, etc.). La depresión puede tener distintos niveles de complejidad y en función de ello, se puede llevar una vía, otra o las dos. Si hay riesgo de suicidio y la depresión es muy fuerte, la vía médica es más rápida y segura. No obstante, si hay problemas psicológicos de base, hay que tratarlos una vez haya cierta mejoría para garantizar resultados sostenidos en el tiempo. Si la causa del estres es exógena, no es preciso pasar por un médico ni tomar medicamentos. En España es preciso pasar por el médico, para llegar al psiquiatra o al psicólogo subvencionado por la Seguridad Social. Normalmente es el mismo psiquiatra en que deriba a un psicólogo, pero no se puede acceder a él directamente a través de la salud Pública. Por la rapidez, continuidad de las sesiones y posibilidad de elección de la orientación del tratamiento, suelen ser más útiles las soluciones de pago. Los psicólogos y terapeutas tienen distintas formas de trabajar en base a su modelo de partida (psicoanálisis, cognitivo, conductual, humanista, etc.).
      En los cambios de estación, cuando hay un cambio de temperatura brusco, las personas que tienden a la depresión suelen tener recaídas, hay que contar con ello y cuidarse especialmente es estas épocas del año.
      La explicación está en la variación que se da en la producción de melanina, una sustancia de nuestra piel responsable, por ejemplo, de que nos pongamos morenos. Los melanófaros, las moléculas encargadas de esta misión (que depende de la cantidad de sol que recibamos), son muy parecidas bioquímicamente a fabricantes de otras materias que tenemos en el cerebro; sus alteraciones producen un déficit de otra sustancia llamada serotonina, que es la encargada de regular nuestro talante afectivo. Además el cambio de estación suele propiciar una variación en el ritmo vital de las personas, lo que también puede influir como desencadenante de una depresión.

      Y por último, daré unos consejos básicos para las personas que estén pasando por una depresión:
      • Siga estrictamente los consejos e indicaciones de su médico. No realice ningún cambio en su medicación sin su consentimiento.
      • Ante ideas recurrentes de suicidio, comuníqueselo a su medico o sus familiares y amigos.
      • No se contenga, intente comunicar las cosas que le preocupan a las personas más próximas.
      • Realice, si puede, alguna actividad aunque sea mínima, puede resultarle gratificante y a la par puede aliviar en parte sus sentimientos de inutilidad.
      • Intente alimentarse de forma adecuada, aunque se encuentre inapetente, frutas y vegetales le aportarán las vitaminas que necesita.

    1. Has comentado un tema muy interesante. A veces somos felices sólo por el momento puntual que vivimos, pero cuando nos sentimos tristes, solemos sacar del baúl de los recuerdos, todos los malos recuerdos que tuvimos en nuestra vida, quizás para justificar el hecho de que nos sintamos tan tristes. Como bien comentas, se trataría de hacer justo lo contrario.Gracias Carlomagno por tu comentario y tu tiempo. Un saludo

  2. Gracias M. Carmen por tus post sobre ver la vida de manera positiva y lo importante que es decidir ser feliz y disfrutar de las pequeñas cosas que es lo que nos anima y en el caso contrario buscar el consejo de un profesional, muy acertado de principio a fin, enhorabuena.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s