¿TE IRRITAS CON FACILIDAD?

“La paciencia tiene un límite”, “fue la gota que colmó el vaso” o “me sacó de mis casillas”, son expresiones que suelen indicar que todos tenemos un punto de no retorno, un momento tras el cual perdemos el control emocional.

Identificar ese momento es de suma importancia para todos nosotros. A veces explotamos en el momento más inapropiado o con quien no debemos. Decimos o hacemos cosas que más tarde nos harán sentir horrible.

Como señala Daniel GolemanLa habilidad para hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto un aprendizaje crucial en nuestros días”.

Si eres de irascibilidad fácil y visitas con demasiada frecuencia ese punto de no retorno, escúchame:

1.- Intenta enfadarte menos. Prueba a:

  • Pensar bien de los demás, evitaremos enfados anticipados e innecesarios.
  • No preguntar. No te arriesgues buscando información que luego no te guste oír (¿a quién quieres más a papá o a mamá?, ¿quién te gusta más en la cama, tu ex o yo?)
  • No andar justificando tus enfados con todo el mundo. El enfado compartido se multiplica por el número de personas a las que se lo cuentas. Si no has pensado en algo peor para enfadarte más, quizás ellos te lo recuerden.
  • Evitar los “campos de minas”. Hay temas que sabes que si los mencionas terminarán llevándote a una situación de enfado gratuito.
  • No provocar innecesariamente buscando motivos para enfadarte.
  • No sacar los “trapos sucios” para rememorar una y otra vez tus “grandes enfados”.
  • No regodearte con los fracasos ajenos o cuando te toque a ti fracasar sufrirás pensando que los otros harán igual que tú.
  • Vivir tu propia vida y no la de los demás. No estés pendiente de lo ajeno.

2.- No esperes a no poder más. Trata de ir resolviendo tus conflictos antes de que sean demasiado desbordantes para ti.

3.- Presta atención a personas que tienen la conducta que a ti te gustaría adquirir en casos de conflicto y trata de imitarlos. Se aprende mucho y bien por modelado.

4.- Si las explosiones son demasiado frecuentes o intensas quizás necesites ayuda, pedirla es un gesto de responsabilidad y de madurez. La asertividad o capacidad de defender nuestros derechos sin violar los derechos de los demás, es una habilidad que se aprende. Comportarse asertivamente reforzará tu autoestima, mejorará tus relaciones personales y te ayudarán a prosperar en tu desarrollo personal y profesional. ¡Merece la pena invertir en ti!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s