¡NECESITO UN EMPUJÓN…!

¿Quién no se ha sentido apático alguna vez?  ¿Y muchas veces?  Respondo afirmativamente a esa pregunta.

Nuestras propias expectativas son las que ocasionan principalmente ese desánimo:

–          Quiero un buen trabajo donde me sienta reconocido y seguro

–          Mantenerme en forma y guapo , a ser posible

–          Una imagen con estilo propio

–          Ser inteligente y creativo

–          Tener amigos

–          Que la vida en pareja me sonría

–          Que mis hijos estén perfectamente educados y encarrilados

–          Que mi casa brille de orden y limpieza

Sea como fuere, sigo en el mismo punto, girando como las moscas en círculos, lamentándome o evadiéndome para paliar el dolor del estancamiento. ¡Todo supone tanto esfuerzo!, y yo no tengo energía suficiente para ponerme en marcha.

Todo me agota y me sobrepasa. “mañana será otro día”, me digo, y espero a que la magia se produzca. ¿Será que tengo anemia? ¿Quizás la tensión baja?

En un momento de lucidez me pregunto:

–          ¿Cuánto tiempo hace que no te diviertes de verdad?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no sientes un golpe de suerte?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no aprendes nada nuevo?

–          ¿Cuánto tiempo hace que no das un paso más allá en busca de tus sueños?

Y en mi foro interior me digo: ¡si alguien me diera un empujoncito! Lo necesito.

¿Dónde podré encontrarlo? Te sugiero algunos sitios.

Un buen libro de motivación o autoayuda. Entrará aire fresco en tu cerebro, pensamientos positivos, otras formas de afrontar los problemas de siempre. Una tarea claramente definida, con principio y fin.

Un acompañamiento firme. Pedir ayuda es un acto de humildad y valentía. Pide ayuda a tu médico, a un experto en psicología o coaching, a un amigo, a tu familia, a un antiguo colega. Dile que te ayude a dar los primeros pasos hasta que tomes inercia.

Un logro. Apúntate a un curso que te permita aprender a hacer algo nuevo, da un poco igual de que, algo que te guste; levantará tu autoestima, tu energía, tu constancia, te relacionarás con otras personas, saldrás de casa, tendrás unas rutinas diarias y saldrás de tu estancamiento.

Un compromiso. Saca el perro a pasear tres veces al día, da clases particulares, cuida un jardín, apúntate a una ONG, siente que algo o alguien depende de ti, de tu ayuda.

Un grupo nuevo. No te sientas solo, busca personas que están pasando por lo mismo que tú (enfermedades, desempleo, mal de amores, adicciones…) se crearán sinergias y podrás apoyarte en la propia red social para coger impulso y recuperar energías.

Una nueva imagen, más moderna y actual. Puede parecer banal, pero un cambio de look puede ser símbolo de un cambio de etapa.

Seguro que hay más lugares donde has encontrado el empujoncito que necesitabas. ¿Nos cuentas tu secreto?

extiende tu mano

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5 comentarios en “¡NECESITO UN EMPUJÓN…!

  1. Fantástico post, Mari Carmen. Me he sentido identificada de principio a fin, ¿cuántas veces me habré hecho esas mismas preguntas? En determinados momentos todos necesitamos ayuda, ahora lo sé, mejor dicho, lo admito… necesitamos ese empujoncito para emprender algo nuevo en nuestras vidas que nos motive…
    Gracias porque siempre has estado ahí animándome y motivándome, aportándome nuevas ideas, aguantando mis bajones y malos momentos, gracias por todos esos empujoncitos que me has dado durante todo este tiempo… ¡¡Muchísimas gracias!!
    Un abrazo.

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